Entre 35 y 40 millones de personas en todo el mundo necesitan algún tipo de prótesis, órtesis o tratamiento de rehabilitación, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, estas personas se concentran especialmente en países empobrecidos debido a su mayor tasa de accidentes de tráfico y laborales, de conflictos bélicos y de parálisis cerebral por complicaciones en el parto. Pero esta mayor necesidad choca con un menor acceso por el poder adquisitivo reducido de los habitantes de estos países y sus débiles sistemas sanitarios.

El joven mexicano ingeniero Francisco Valencia fue consciente de este problema cuando empezó a trabajar en una comunidad de escasos recursos. Así, decidió crear Prothesia, una start-up que diseña y fabrica aparatos ortopédicos a gran velocidad y a bajo precio gracias a la impresión 3D. Sus productos permiten a niños con parálisis cerebral mejorar su independencia motriz y emocional de sus padres. Por esta iniciativa, Valencia ha sido seleccionado por MIT Technology Review en español entre los ganadores de Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2019.

A diferencia de las prótesis, las órtesis no sustituyen al miembro, solo suplen algunas de sus funciones, como ocurre con las férulas. La OMS afirma que las personas que requieren de órtesis son entre dos y cuatro veces más que las que necesitan prótesis. Además, en México, cada año nacen 12.000 niños con parálisis cerebral. Valencia detalla: "Decidimos enfocarnos en la órtesis, porque si no atendemos a tiempo a estos niños con parálisis ya no se puede corregir al formarse los huesos y músculos". El momento ideal para intervenir a los pequeños es a los 18 meses, y Valencia actúa entre los dos y los ocho años, con buenos resultados.

Para llevar a cabo su enfoque, el primer paso de Valencia consiste en determinar qué persona es susceptible de recibir su aparato. Una vez identificados a los candidatos, el miembro que recibirá la órtesis se escanea en 3D. De esta forma evitan usar moldes de yeso para diseñar la órtesis tobillo-pie, un método lento, invasivo y que suele incluir errores de diseño. El modelo en 3D permite elaborar el diseño que luego será impreso por Prothesia.

Debido al crecimiento de los niños, las órtesis deben sustituirse cada seis meses, y los pequeños tienen que seguir el tratamiento durante años. Al reducir el coste de cada aparato, Prothesia facilita que el acceso al tratamiento ortopédico se lleve a cabo, lo que ayuda a que los niños con parálisis cerebral de familias con pocos recursos puedan caminar. El joven cuenta: "Me motiva mucho sentir que hago algo que cambia vidas".

El innovador ha logrado reducir el tiempo de impresión tras el escaneo desde unas dos semanas hasta solo 48 horas. Hasta el momento Prothesia ha entregado unas 30 prótesis aproximadamente, que ya están ayudando a 15 pacientes. Valencia espera vender la licencia del software con la que diseñan las órtesis para incrementar el número de aparatos que ayudan al desarrollo motriz de niños con parálisis cerebral.

El director de Desarrollo de Negocio en Comau Robotics, Arturo Baroncelli, miembro del jurado de Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2019, considera que se trata de un proyecto "interesante y consistente" y valora su capacidad para "abaratar los dispositivos protésicos para los países en desarrollo".

Fuente: technologyreview.es

Pin It

Comentarios potenciados por CComment