Logro identificar los genes que podrían ser viables para su producción

En 2017, la Organización Mundial de la Salud dio a conocer las 12 familias de bacterias más peligrosas para la salud de las personas por ser resistentes a antibióticos, y para las que habría que emprender acciones emergentes, entre ellas la investigación y desarrollo de nuevos fármacos. En la lista se incluye la Escherichia coli, que puede infectar tanto a niños como a adultos y causar diarrea de fatales consecuencias.

Previo a esta consideración, la científica mexicana Maricarmen Rojas-López ya formaba parte de un equipo de investigación que buscaba desarrollar la primera vacuna preventiva a las infecciones causadas por la E. coli. En los laboratorios en Siena, Italia, de la farmacéutica GlaxoSmithKline y del Instituto Nacional para Investigación Agronómica (INRA) en Clermont-Ferrand, Francia, la connacional encontró nuevas proteínas que podrían servir para formular una nueva vacuna, lo que dio pie a que el consorcio patentara en Europa los antígenos descubiertos por ella.

Rojas-López realizó sus estudios de licenciatura en biomedicina y maestría en microbiología en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Realizó estancias de investigación en la Universidad de Texas, EU, y posteriormente asumió el puesto como técnico de laboratorio en el prestigiado Hospital Johns Hopkins, en Baltimore.

“Por dos años participé es una investigación sobre Plasmodium ssp., parásito causante de paludismo y malaria, y pude conocer todo el proceso de infección, desde la participación de los mosquitos, los estudios in vitro y con ratones”.

Sin embargo, su conocimiento en bacterias la llevó a buscar un doctorado en la materia y fue aceptada en un proyecto doctoral multidisciplinario industrial por la farmacéutica y el INRA para la búsqueda de una vacuna para la Escherichia coli. El proyecto fue auspiciado por las “Acciones Marie Skłodowska-Curie” que respalda económicamente la Unión Europea y en el que se conjuntan científicos de todo el mundo.

“Estudié el genoma de la bacteria e identifiqué los genes que podrían ser viables para la producción de la vacuna preventiva para Escheriquia coli enterohemorrágica, infección que en años recientes ha manifestado casos esporádicos en Chile, Brasil y de manera alarmante en Argentina. Se trata de un problema habitual en países desarrollados, como EU. La infección por este patógeno puede traer consecuencias como el como el síndrome urémico hemolítico.

“Buscamos ampliar la protección ante este espectro de bacteria, a otras E. coli patógenas, como la enteropatogenica y la enterotoxigénica, que tienen presencia en México y afecta principalmente a niños; esta última es responsable de la diarrea del viajero. Lo que hay que tener en cuenta es que cada tipo produce sus propios factores de virulencia, de ahí importancia del desarrollo de una vacuna para cada uno”.

Actualmente la científica originaria de Puebla realiza un posdoctorado en la Universidad de Harvard y el Hospital General de Massachusetts (MGH), donde participa en un proyecto de estudio para entender el proceso de infección de Shigella flexneri, otra enterobacteria que afecta el tracto gastrointestinal de los humanos.

“Hacer investigación básica es muy importante, pues es de donde surgen las innovaciones, los nuevos tratamientos. Siempre tuve claro que me interesa la investigación con un fin benéfico para la población, quizá a largo plazo y con lo que hago en laboratorio me acerco un poco a realizarlo”, concluye Maricarmen Rojas. (Agencia ID)

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