El Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM generó un estudio experimental en ratas con resultados prometedores y ya se ha arrancado un estudio con el Instituto Nacional de Neurología para revisar sus efectos en humanos

A punto de promover su incapacidad por prácticamente perder todas sus funciones corporales básicas, Hilario Montaño, diagnosticado a sus 37 años con Parkinson juvenil, decidió atender una invitación para conocer por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México un estudio que se realizaba sobre Omega 5 nanoemulsionado. También él al crear el grupo juvenil de Parkinson Guadalajara pudo conocer otras asociaciones e investigadores que le hablaron del tema.

Diagnosticado en noviembre de 2018, en julio de 2019 Hilario tuvo que aumentar sus dosis de medicamento por el nivel de gravedad, pero en noviembre de ese año al conocer de este omega y sin muchas opciones de mejora, decidió tomarlo. Y notó cambios importantes. “Empiezo a caminar más rápido, a dejar la rigidez, a tener coordinación física, agilidad mental, menos cansancio, incluso puedo empezar a nadar, los antidepresivos que no estaban funcionando empiezan a surtir efecto y se van las depresiones y ansiedades; en general cambios positivos que yo no me esperaba, ni los médicos”, todos síntomas clásicos del Parkinson.

Con un diagnóstico de Parkinson acelerado que presentaba tanto rigidez como tremor (temblor), Hilario es todavía un caso anecdótico de lo que el Omega 5 en estado nanoemulsionado (extraído del aceite de la semilla de la granada) puede hacer, pero la investigación formal no se ha hecho esperar. Hoy está certificado por Cofepris como suplemento, pero la UNAM actualmente encabeza un estudio que inició en julio de 2018 donde se experimenta en ratas para desacelerar la curva del progreso de la enfermedad. Hoy se ha demostrado el efecto neuroprotector en un modelo experimental de parkinsonismo.

Con estas esperanzas alentadoras, también grupos en hospitales de especialidad comenzarán con investigación clínica, es decir ya con humanos, para poder probar los beneficios de dicho omega, el más reciente acuerdo fue con el Instituto Nacional de Neurología con quien se firmó un convenio el 24 de junio pasado.

¿Cómo surge el Omega 5 nanoemulsionado?

Este es el resultado del esfuerzo de Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén con la Dra. Ruth Gabizón y el Centro Médico de Hadassah con el Dr. Shlomo Magdassi, explica el Dr. Mauricio Veloso, cardiólogo internista y director médico de Biolife. Ellos encontraron una solución que disminuía los daños causados por la oxidación celular presentes en las enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson.

En este caso el Omega 5 lo colocaron dentro de una nanoestructura y así es transportado a través de nanogotas (una gota de agua contiene 1 millón 300 mil nanogotas) al cerebro, con el fin de disminuir la oxidación y muerte de las células del cerebro. Ellos descubrieron que esto actuaba como un blindaje para las neuronas, protegiéndolas de las alteraciones metabólicas que conducen al desarrollo de los síntomas motores del Parkinson y que logra desacelerar la progresión de la enfermedad.

Con estos datos presentados, en México el doctor Gabriel Gutiérrez Ospina, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM , donde se lleva a cabo la investigación, explica que en este tipo de padecimientos es muy importante hacer medicina preventiva y no curativa; por ello se requiere de no estar en ambientes contaminados, llevar un estilo de vida saludable y proteger al cerebro con antioxidantes como este, es decir, esto no sustituye los medicamentos, pero podría ser de gran apoyo.

Alto estrés oxidativo en Parkinson

En entrevista la Dra. Margarita Gómez Chavarín, investigadora en ciencias biomédicas y participante de la investigación en la UNAM, explica que los pacientes con Parkinson tienen un alto estrés oxidativo particularmente en el cerebro, entonces por la formulación (nanoemulsificada) es muy probable que alcance al sistema nervioso central y llegue a las neuronas que están dañadas. “Esto fue lo que nos acercó a la investigación del Omega 5. Uno, su capacidad antioxidante y dos, la formulación”. Con un diseño experimental en ratas, pudieron encontrar que en algunos casos no progresaban los signos de la enfermedad, se recuperaba la conducta motora y en otros, se regeneraba la estructura del sistema nervioso central. “Vimos dos efectos, uno neuroprotector y otro de retrasar los signos o en algunos casos revertirlos”.

Aunque en México los estudios están enfocados en Parkinson, la especialista asegura que podrían también ser utilizadas y analizadas para enfermedades neurodegenerativas en los humanos. Hace hincapié en que esto no es un medicamento, pero es “un aliado para enfermos con problemas neurodegenerativos”, agrega que tampoco debería ser tratado como un suplemento alimenticio, porque sería aquello que complementa la dieta diaria, pero el Omega 5 es un nutracéutico, “es decir que tiene cantidades específicas de algo que te puede ayudar a contrarrestar en este caso, la oxidación, es una relación muy característica que permite que el organismo no se oxide”.

Concluye que es importante que los institutos de salud tengan apertura y seriedad para este tipo de sustancias, porque se han visto de manera anecdótica datos muy alentadores que podrían ayudar de manera importante a la enfermedad. “Hoy hay un trabajo básico y clínico muy disciplinado, ordenado, sistemático y controlado, lo que nos puede llevar a muy buenos resultados en pacientes”.

¿Qué es la nanome-dicina?

Primero, la nanotecnología es la producción, manipulación y estudio de la materia en un tamaño en el rango de los 100 nanómetros (nm), se trata de la escala más pequeña antes de entrar al mundo de las moléculas y los átomos. Por ello se usa para transportar sustancias a sitios donde normalmente no pueden llegar.

Ahora, la nanomedicina es fundamental en las enfermedades neurológicas como el Parkinson, ya que la barrera hematoencefálica (encargada de proteger al cerebro), al ser altamente selectiva, rechaza la entrada de muchos medicamentos, complicando su tratamiento.

La nanomedicina también se emplea cuando algún medicamento puede ser tóxico para algunos órganos y es transportado de esta manera con la finalidad de disminuir acciones colaterales a órganos susceptibles, como es el caso de algunos tratamientos para el cáncer.

El Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM generó un estudio experimental en ratas con resultados prometedores y ya se ha arrancado un estudio con el Instituto Nacional de Neurología para revisar sus efectos en humanos.

Más sobre la enfermedad de Parkinson (EP)

  • Es una alteración neurológica caracterizada por la pérdida prematura de algunas células del cerebro muy especializadas.
  • En México, 50 de cada 100 mil habitantes puede padecerla y los hombres son 1.5 veces más propensos que las mujeres.
  • Ocupa el tercer lugar en frecuencia dentro de las enfermedades neurológicas en la población adulta. Al ser una enfermedad crónica, los pacientes que la presentan van perdiendo la capacidad de realizar sus actividades cotidianas y por lo tanto, su independencia.
  • En etapas intermedias, la calidad de vida de los pacientes diagnosticados con EP está determinada por la aparición y progresión de síntomas motores, pueden ser: trastornos de la marcha, trastornos del equilibrio, seborrea, sialorrea (exceso de saliva), inexpresividad facial, alteraciones de la voz, ansiedad, apatía y depresión.

Fuente: eleconomista.com.mx

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