Científico mexicano asegura que México avanza en materia de investigación con la participación en este estudio. Indica que es factible que continúe la búsqueda de medicamentos encaminados a obtener una cura

Después de 3 décadas de que apareció la epidemia del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) causante de la enfermedad del SIDA, finalmente ya se pueden ver claros indicios de que la humanidad está encontrando la primera vacuna.

A diferencia de la inaudita rapidez con la que se está consiguiendo la vacuna contra el virus Covid-19, la de VIH ha implicado una trayectoria mucho más larga, pero ya parece estar a punto de lograrse.

La potencial promesa contra el VIH es un desarrollo de la farmacéutica belga Janssen -hoy parte del corporativo norteamericana J&J- en conjunción con HIV Vaccine Trials Network (HVTN) -una red de investigación para vacunas que depende de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Esta investigación se está llevando a cabo en hospitales y clínicas de diferentes países, y la buena noticia es que están incluidos algunos centros hospitalarios de México.

“Es el primer estudio de fase III que se hace con algún candidato de vacuna para VIH, los anteriores estudios no habían sido muy exitosos, ahora se cuenta con un diseño más novedoso y nuevas adiciones, se piensa que por los resultados que se han visto en estudios con primates no humanos y en estudio fase I y II en humanos va a ser eficaz. Tiene un principio similar al desarrollo de la vacuna de Moderna contra el Covid-19”, señaló el doctor Juan Sierra Madero, investigador titular del Departamento de Infectología del Instituto de Nutrición y Ciencias Médicas Salvador Zubirán”.

Los indicios de los estudios preclínicos y de fases iniciales son alentadores, pero sólo con el estudio fase III se va a tener una respuesta. Este estudio involucra grandes poblaciones, en este caso participan 3,800 voluntarios de clínicas seleccionadas de Argentina, Italia, Perú, Polonia, Brasil, España y Estados Unidos, además de México.

En el ensayo clínico doble ciego, participarán 300 voluntarios mexicanos con mayor riesgo de adquirir el VIH como hombres que tienen sexo con hombres y personas transexuales, se realizará en el INCMNSZ, en la Clínica Especializada Condesa de Iztapalapa, en la Clínica Benjamín Sepúlveda Amor de la Ciudad de México, en El Hospital Civil de Guadalajara y en la Unidad de Atención Médica e Investigación en Salud (UNAMIS) de Mérida.

La prevención, otra opción que da esperanza

En paralelo a la vacuna existe una intervención demostrada y eficaz para los pacientes que viven con VIH que es la Profilaxis Pre Exposición (PrEP), una estrategia de prevención del VIH, la cual consiste en suministrar antirretrovirales para generar una protección y disminuir las posibilidades de adquirir el VIH.

Al respecto, el especialista indicó en entrevista con El Economista que en México la intervención del PrEP se aplica desde hace años en diversos hospitales de la seguridad social, como el IMSS, pero el problema es que no se puede combinar con la vacuna, por lo que no podría demostrar el efecto de la inmunización cuando se toma el PrEP. El estudio también beneficiará a personas que no quieren o no pueden tomar por alguna razón dicha profilaxis.

El doctor Sierra agregó que tanto Janssen como el HVTN hicieron un escrutinio para buscar investigadores mexicanos, instituciones capaces de realizar los protocolos de investigación, contar con la población de riesgo y con un laboratorio especializado.

Aseguró que si este estudio demuestra eficacia podría ser una intervención adecuada para la población de riesgo y complementar el PrEP, lo que permitiría que las personas que toman la profilaxis dejen de ingerir medicamentos en forma indefinida. Esto tendría un gran impacto como una buena práctica de salud pública.

En el estudio sólo se contempló incluir a personas adultas, pero en caso de que demuestre su eficacia se podría considerar agregar a jóvenes que es uno de los segmentos donde ha crecido el contagio de VIH en México. Dado que los jóvenes y adolescentes son los grupos con menos información terminan siendo un segmento altamente vulnerable, y por ello sí sería necesario

Continúa la búsqueda de la cura

El especialista reiteró que a pesar de que se tiene la posibilidad de contar con una vacuna, se continuará haciendo investigación para desarrollar antirretrovirales, especialmente medicamentos encaminados a una posible cura. “Se está haciendo mucha investigación para la eliminación de la carga viral en beneficio de las poblaciones de alto riesgo”.

Indicó que esta vacuna protege a las personas de contraer el VIH, pero no está indicada para personas que ya tienen VIH, en este caso, los pacientes deberán seguir el tratamiento con antirretrovirales.

El periodo de inclusión de participantes se calcula termine entre junio y septiembre de 2021; de ahí habrá un periodo de vigilancia y seguimiento de dos años más, por lo que se estima que para 2023 ó 2024 se tendrán resultados de este estudio. Aseguró que el esquema de vacunación será de cuatro dosis a lo largo de un año.

Un pilar para las nuevas generaciones

“Creo que es una gran oportunidad de llevar estos estudios de alto nivel, fueron muy rigurosos en cuanto a documentación de eficacia y seguridad, espero que podamos seguir participando en los estudios de esta red sobre estudios de VIH”, indicó el doctor Sierra.

El investigador del INCMN aseguró que ha sido muy laborioso el proceso de aprobación del protocolo que ya lleva más de un año, el problema- refirió- es que la pandemia también retrasó el proceso, pero se tuvieron que pasar por todas las regulaciones de Cofepris, por las de los Consejos de Ética y por la normatividad de las redes de investigación de Estados Unidos.

Se pidió que se estandarizaran todos los procesos, se tuvo que entrenar al personal, lograr obtener una certificación del laboratorio, de muchas visitas de grupos internacionales a los centros para entrenar a la gente, para vigilar que los protocolos se hicieran adecuadamente para empezar con el estudio clínico. “Estamos muy orgullosos y esto nos va a servir para futuras investigaciones”.

Reconoció que las autoridades de salud de la CDMX han dado mucho apoyo para realizar el protocolo de investigación y que éste les dará las habilidades para continuar trabajando en las clínicas Condesa a donde llega la población que está en riesgo de adquirir el VIH, la cual no se ve en los hospitales, ha sido una gran simbiosis entre la Secretaría de Salud de la CDMX y los Institutos Nacionales de Salud.

Fuente: eleconomista.com.mx

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