Disminuiría el riesgo para el personal de salud y aceleraría el diagnóstico

De acuerdo con Susana López Charretón, investigadora del Departamento de Genética del Desarrollo y Fisiología Molecular del Instituto de Biotecnología (IBt), esta prueba funciona con dos mililitros de saliva y ya se ha aplicado a pacientes del estado de Morelos.

El método además es 50 % más económico que la recolección de pruebas PCR, las cuales se hacen con hisopos en nariz y garganta y el paciente podría realizarla, aseguró en un boletín de la UNAM.

Aunque la experta aseguró que esta prueba puede ayudar a ahorrar insumos y el procesamiento puede ser más rápido, aclaró que "esto no tiene nada qué ver con la prueba diagnóstica, que sigue siendo el RT-qPCR, la prueba de oro para la detección del virus".

La universitaria indicó que la alta demanda de los materiales y reactivos para la toma y procesamiento de las muestras ha dado como resultado la escasez mundial de estos insumos, esenciales para la realización de las RT-qPCR.

Dijo que de cara a los planes de levantar las restricciones de movilidad, es necesario aumentar las pruebas de laboratorio y estas basadas en saliva pueden ser una alternativa.

Precisó que un método similar, diseñado por la Universidad de Yale, fue aprobado ya por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, en inglés) para su uso en Estados Unidos, y Japón también ha comenzado a realizarlos de manera masiva.

López Charretón subrayó que es necesario muestrear poblaciones grandes para la reapertura de empresas y escuelas.

Muestras más seguras

Este test, destacó la académica, es una opción más segura para el personal de salud, ya que la saliva es "autodepositada" por el paciente en un pequeño tubo, proceso que ahorrará los hisopos especiales que se usan hasta ahora para recolectar las muestras del coronavirus SARS-CoV-2 en la garganta o la nariz.

"Con este procedimiento, esos trabajadores están más seguros y protegidos contra una posible infección del coronavirus", remarcó.

El método más usado para el PCR (reacción en cadena de la polimerasa) requiere una muestra nasofaríngea tomada por el personal médico, lo que conlleva riesgo de tos o estornudo del paciente y la consiguiente exposición potencial al virus para los trabajadores sanitarios.

También existen test inmunológicos los cuales son de diagnóstico que detecta proteínas del virus y si la infección está activa y de cribado (anticuerpos) los cuales se realizan mediante una muestra de sangre analizada en el laboratorio, que detecta anticuerpos producidos frente al virus a los 7 días aproximadamente desde los síntomas.

De ambas existen pruebas rápidas, pero hay quienes aseguran que éstas corren el riesgo de dar falsos negativos.

Entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México se encuentra en el último sitio en realización de pruebas de detección.

México acumula 634,023 casos confirmados y 67,558 fallecidos por la COVID-19 desde el inicio de la pandemia el 28 de febrero.

Fuente: EFE

Pin It

Comentarios potenciados por CComment