María A. Mendoza-Becerril1, Héctor Campos Cruz2 y Crisalejandra Rivera-Pérez1

1Unidad de Educación a Distancia, CONACYT-Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR), La Paz, Baja California Sur, México.

2Unidad de Educación a Distancia, Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR), La Paz, Baja California Sur, México.

Autor de correspondencia: Crisalejandra Rivera-Pérez, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

La educación a distancia se ha encauzado en la búsqueda de nuevas alternativas para favorecer los procesos de enseñanza-aprendizaje y la democratización, mediante un sistema tecnológico de comunicación bidireccional (multidireccional). Esta nueva alternativa se ha apoyado en el uso de diferentes Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), para romper con las barreas espacio-temporales y del acceso, envío y recibimiento de materiales diversos por los usuarios en tiempo real, promoviendo un aprendizaje colaborativo, abierto y flexible. Este tipo de estrategia educativa se desarrolló para un segmento de la población que por motivos culturales, sociales o económicos no se adaptaba o no tenían acceso a los sistemas convencionales de educación, sin embargo, actualmente es una de las estrategias de formación permanente o capacitación continua que ha provocado una explosión de cursos que ha resultado benéfica para capacitar a los usuarios interesados de manera flexible.

La tendencia de la educación a distancia a nivel mundial sigue a la alza, ya que ofrece diversas ventajas como, el aprendizaje continuo a lo largo de la vida, el aprovechamiento del avance tecnológico, costos accesibles, mayor apertura al público en general y acceso a la educación superior. Sin embargo, esto conlleva una necesidad de capacitar a los docentes para el desarrollo de programas orientados a la educación virtual mediante plataformas como Moodle, para crear ambientes de aprendizaje.

Según la encuesta realizada por la Asociación de Internet en México sobre la educación en línea en México, el 97% de los internautas en México se encuentran estudiando o están interesados en estudiar alguna oferta académica a distancia en línea, de los cuales el 67% tiene actualmente empleo y de ellos el 57% gana entre $5,000 y $15,000 pesos, lo que les permite invertir en capacitación y abre la posibilidad de una educación especializada.

México cuenta con Instituciones de Educación Superior (IES), Universidades y Centro Públicos de Investigación (CPIs), para la formación de recursos humanos a nivel posgrado, sin embargo el incremento de la matrícula en educación a distancia (11.6%) en México proviene de las universidades; los CPIs apenas en 2007 planearon la inclusión de programas de posgrado con modalidad a distancia.

A pesar de que existen muchas opciones para obtener un título de educación superior en México, el mayor reto del país es la democratización de la educación. De acuerdo con el informe Education at a Glance (2017), México ocupa el último lugar entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) en la consecución en educación superior de estudiantes entre 25 y 34 años. Sólo el 22% de los mexicanos accede a la educación superior, mientras que el promedio de la OECD es de 37%.

Dadas las necesidades actuales de la democratización de la educación, la educación a distancia surge como una oportunidad para subsanar esta problemática por las IES. Sin embargo, dentro de las IES, las CPIs son las que se han limitado en la generación de programas de educación a distancia.

México cuenta con un organismo público denominado Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) que tiene el objetivo de promover el desarrollo de la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación a fin de impulsar la modernización tecnológica del país. Esto lo realiza mediante los 26 Centros Públicos de Investigación (CPIs), los cuales están afiliados a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES). Los CPIs están organizados en cinco coordinaciones, de acuerdo a la afinidad de los temas de investigación de cada centro, estas son: 1) Materiales, Manufactura Avanzada y Procesos Industriales, 2) Física y Matemáticas Aplicadas y Ciencias de Datos, 3) Medio ambiente, Salud y Alimentación, 4) Política Pública y Desarrollo Regional y 5) Procesos de la sociedad y la cultura.

Una de las actividades preponderantes de los CPIs es la formación de recursos humanos con excelente formación académica en cada una de las áreas de los CPIs, para integrarse a los sectores que contribuyen al desarrollo nacional. En este sentido los CPIs ofrecen posgrados (maestría y doctorado) especializados de manera presencial en cada una de las instituciones. El total de programas de posgrados de las CPIs es de 110, lo que representa el 1% del sector académico, siendo las IES particulares las que ofertan mayor número de posgrados, con una representatividad del 59.4%. Dadas las tendencias globales y la necesidad nacional de favorecer los procesos de enseñanza-aprendizaje para satisfacer las necesidades del incremento del acceso educativo y su democratización, para el año 2000, el 38.7% de las IES ofrecían programas de educación a distancia y el 53% proyectaba incursionar en la modalidad, del total de programas, el 69% estaba orientado al posgrado.

En el 2007, el CONACyT planteó por primera vez que se incluyeran convocatorias de programas de posgrado con modalidad mixta y a distancia. Posteriormente, se establecieron metodologías de evaluación y de seguimiento de programas de posgrado a distancia y mixtos, en el cual se reconocen cinco tipos de modelos educativos en los que incurre la educación a distancia.

1. Estudio independiente guiado (modalidad abierta).
2. Aula remota (modalidad a distancia).
3. Modelo interactivo basado en las TIC (modalidad a distancia).
4. Modelo híbrido (modalidad mixta).
5. Modelo presencial apoyado con tecnología (modalidad presencial).

El modelo interactivo basado en las TIC, ha sido considerado el más adecuado para lograr el aprendizaje a distancia, ya que permite la aplicación de modelos educativos basados en la construcción del conocimiento. Los principales elementos a los cuales se enfoca incluyen: 1) competitividad (formación de recursos humanos de calidad), 2) Cobertura (responde a la demanda de formación y capacitación), 3) credibilidad (calidad de los procesos metodológicos y sus diseños pedagógicos) y 4) internacionalización (conocimiento global mediante la educación a distancia). Sin embargo, la modalidad mixta también es una opción que aún prevalece, ésta puede ser estudio independiente con sesiones presenciales, estudio independiente con sesiones sincrónicas a distancia o bien, sistemas escolarizados en ambientes virtuales.

Los ambientes virtuales o educación a distancia se están volviendo una opción viable para vincular el sector productivo con la formación de posgrado, permitiendo una mayor flexibilidad para el alumno y adecuarse a sus metas profesionales, ya que muchos estudiantes optan por posgrados en instituciones privadas para poder trabajar al mismo tiempo, ya que el reglamento de las IES exige que el estudiante dedique el 100% de su tiempo en las actividades académicas.

De acuerdo a una revisión realizada sobre las CPIs, a nivel nacional se ofrecen un total de 7 posgrados en línea (asincrónicos) y 72 cursos en línea (asincrónicos), mediante una plataforma en red, la cual en su mayoría se emplea Moodle. Los cursos en línea sólo se ofrecen por 4 coordinaciones de las CPIs (Tabla II y III). De las cuatro coordinaciones de las CPIs, la coordinación de Física y Matemáticas es la que ofrece mayor número de cursos en línea, seguido de la coordinación de Procesos de la Sociedad y la Cultura, la coordinación de Medio Ambiente, Salud y Alimentación y finalmente la coordinación de Política Pública y Desarrollo Regional. Los cursos en línea que se ofrecen, son asincrónicos, es decir tienen flexibilidad de horario, además en comparación con cursos regulares de posgrado, tienen una duración de 30 a 160 horas, o de 3 a 10 semanas. El costo de los cursos varía con respecto a la duración y a la especialización del curso, además es posible contar con una constancia que valide la capacitación o bien que otorgue créditos que puedan ser homologados al posgrado.

Otra modalidad de los cursos en línea que se ofrecen son mediante los MOOCs, los cuales son cursos globales, que se nutren y fortalecen con la participación en foros, actividades y evaluaciones de estudiantes de diversas culturas y países, permitiendo aclarar dudas entre pares y encaminar el conocimiento adquirido, así como experiencias y consejos sobre el tema y/o la plataforma. Este tipo de cursos, le permite al estudiante aprender a su ritmo y hacer sus evaluaciones en el momento que mejor se le ajuste. Además, los expertos en el área exponen los temas de forma clara y con la mayor cantidad de ejemplos que permitan aprender y evaluar de forma autónoma. Sin embargo, estos cursos se caracterizan por no solicitar prerrequisitos para poder cursarlos, y no se genera una acreditación formal, por el contrario estos cursos dependen del interés de cada individuo.

Actualmente, los CPIs ofrecen solo cuatro MOOCs especializados, que incluyen: Introducción al uso y representación de información geoespacial, la línea 3200 km de frontera, migración un fenómeno global y desarrollo de competencias digitales (Tabla II). Los cursos MOOC tienen una duración promedio de cuatro semanas, sin embargo algunos llegan a durar de 6 a 7 semanas.

Si bien en términos generales hay una gran variedad de cursos que ofrecen las CPIs, los cursos son limitados, por lo que se requiere que los CPIs migren al desarrollo de cursos especializados, que funjan como capacitación continua para estudiantes de educación superior o de posgrado a través de las TIC.
Para formular perspectivas sobre la educación a distancia en un contexto intra e interinstitucional en México, es necesario considerar las decisiones del pasado, sean políticas, organizacionales, presupuestales, tecnológicas o pedagógicas, que han incidido al momento de implementar la educación a distancia en México, por ejemplo: los Planes Nacionales de Desarrollo (PND), los Programas Sectoriales de Educación (PSE), Ley de Ciencia y Tecnología (LCyT), Programa Especial de Ciencia y Tecnología (PECTel), Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Esto con la finalidad de conocer el impacto que tienen en el desarrollo de educación a distancia en los CPIs y el objetivo de implementar este tipo de educación. Además de abordar el fenómeno de la apropiación tecnológica por parte de los científicos en los CPIs en un contexto institucional.

Se sugiere a los CPIs considerar lo señalado por la OEI e IPN (2017) para incrementar su oferta educativa a distancia: tener una inversión económica eficiente y justa en infraestructura y tecnología; la reducción de costos por alumno y la sostenibilidad financiera futura de la educación a distancia que asegure la igualdad de oportunidades; el incremento de la matrícula con un enfoque estratégico para reducir el abandono de los programas a distancia; la continua actualización de docentes en métodos, saberes y pedagogías digitales emergentes; el entendimiento e incorporación de los repositorios y publicaciones académicas en acceso abierto no comercial (Open Access), pertinentes para los contenidos curriculares de los programas a distancia; la visión internacional, etc. Con ello tener un alcance mayor a nivel mundial con temas poco explorados en la educación a distancia y de calidad.

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Fuente: Cibnor

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