En palabras de Susana López Charretón, “no sabemos nada de Ómicron, más que su secuencia, y sabemos hasta ahora que los pacientes que tienen Ómicron se ven iguales que los que tienen Alpha, Beta o Delta”

Para analizar el origen y evolución de la pandemia causada por el coronavirus SARS-CoV-2, El Colegio Nacional realizó el 30 de noviembre la mesa redonda Arquitectura y salud en un mundo post-COVID, como parte de las actividades presenciales de la 35 Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

La sesión, que se realizó en el salón 2 de la Expo Guadalajara y se transmitió en vivo por las plataformas digitales de la institución, contó con la participación de la viróloga y colegiada Susana López Charretón, presentada por Alejandro Cruz Atienza, director de publicaciones de El Colegio Nacional. Para esta mesa se contemplaba la presencia del colegiado Felipe Leal, quien no pudo asistir por motivos de salud.

Para introducir a la conferencia, Alejandro Cruz Atienza recordó que El Colegio Nacional es una institución fundada para reunir a los humanistas, investigadores, científicos y artistas más destacados del momento, las grandes mentes para difundir libre y gratuitamente el conocimiento. “Una iniciativa que se contrapuso a la barbarie de la Segunda Guerra Mundial. Hay una historia de 108 miembros que han pasado por la institución”, que han transmitido democráticamente el conocimiento a todos los mexicanos.

Al inicio de su participación, Susana López Charretón se refirió al trabajo de los virólogos, en medio de una pandemia, que buscan explicar de una manera más clara lo que está pasando. “Necesitamos hacer muy claro lo que está pasando, en esta plática lo que quisiera es aclarar las dudas de qué hemos aprendido en dos años de pandemia.”

La experta en rotavirus hizo un recuento del origen de la pandemia, en Wuhan, China, en 2019, y de la situación que enfrenta el mundo en 2021. “Desafortunadamente vamos entrando, esta es una tendencia mundial, a un siguiente pico de contagio.”

Recordó que México ha tenido casi cuatro millones de contagios y han muerto más de 300 mil personas a consecuencia de la enfermedad. Describió a los virus como partículas minimalistas que sólo contienen un material genético envuelto en proteínas y lípidos y para replicarse sólo pueden hacerlo dentro de una célula.

Explicó que los coronavirus son una familia de virus que infectan aves y mamíferos, incluyendo a las personas, y se conocían cuatro tipos antes de la pandemia. “El 80% de las personas que se infectan con este virus, SARS-CoV-2, cursan una enfermedad leve que no requiere cuidado casero; 15% requieren de cuidados intensivos y tienen una enfermedad crítica.”

Agregó que la enfermedad tiene varias etapas, la primera es la presintomática y después llega la sintomática, y, a partir de los ocho días, algunas personas comienzan con síntomas más severos o críticos, esta última etapa no se debe a la replicación del virus, sino a la respuesta inmune. “El tratamiento de esta enfermedad es diferente dependiendo de la etapa. Si queremos controlar la replicación tiene que ser al inicio, y posteriormente estos tratamientos ya no funcionan, pero hay que atacar la inflamación y la coagulación.”

De acuerdo con la especialista, aproximadamente el 47% de los contagios se deben a la etapa presintomática, el resto a personas sintomáticas y el 10% a factores ambientales. “Ha habido una inversión inédita de la industria y los gobiernos para atacar la pandemia, un aporte monetario de cientos de miles de millones de dólares, de modo que se tienen ocho vacunas circulando y sigue habiendo ensayos.”

La especialista en el estudio de la biología celular y molecular también habló de las vacunas, que “presentan” al sistema inmune los agentes extraños que tiene que atacar. “En México tenemos una colección impresionante de vacunas, como ningún otro país se han aplicado de muchos orígenes, formas y elaboradas de distintas maneras.”

“Ahora estamos acostumbrados a decir que 90% de efectividad en las vacunas o nada, pero en la realidad es que en las vacunas que nos ponemos a diario tienen efectividades del 50% o menos, estas son vacunas excepcionales”, enfatizó.

En palabras de la científica mexicana, existe una inequidad tremenda en el acceso a las vacunas, “sabemos que todavía no llegamos al 60% de la población vacunada, estamos muy atrasados y falta mucho por vacunar. Esto es importante, porque estamos viendo variantes virales”.

Con relación a las variantes, la colegiada comentó que los virus se replican por millones en un organismo y estas copias tienen errores, estos errores y variaciones pueden darle ventaja a los virus, lo que es natural. “Lo que se está haciendo es decir cómo está la abundancia relativa de cada una de estas variantes en el mundo y cómo se están comportando en cuanto a su variabilidad.”

Agregó que la preocupación de las variantes es que los cambios pueden hacer que los anticuerpos que las reconocen ya no las vean también y entonces ya no sirvan las vacunas, lo que no es totalmente cierto, porque existe la respuesta inmune celular, entonces hay dos armas para las variantes.

Al referirse a Ómicron, la variante de SARS-CoV-2 que apareció a mediados de noviembre, en Sudáfrica, llamó la atención, porque tiene muchos más cambios que las otras que se han visto. “Ya hay 20 países que han encontrado Ómicron y no es por sudafricanos que hayan viajado es porque quién sabe dónde apareció la variante y se empezó a movilizar. No sabemos nada de Ómicron, más que su secuencia, y sabemos hasta ahora que los pacientes que tienen Ómicron se ven iguales que los que tienen Alpha, Beta o Delta.”

Agregó que, por lo pronto, es un número muy pequeño de observaciones y todavía no se puede decir si las vacunas funcionan o no. “A pesar de variantes o no variantes de SARS-CoV-2, las vacunas sí funcionan. Es muy importante que todos estemos vacunados.”

Fuente: El Colegio Nacional

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