El interés por la búsqueda de exoplanetas se debe en parte a la pregunta que la humanidad se ha planteado respecto a si hay vida más allá de la Tierra y si esta vida existe, dónde está localizada en el Universo, señaló Ortiz-León, quien forma parte del equipo que en 2019 descubrió el exoplaneta TVLM 513b de una masa similar a Saturno

A la fecha hay más de cuatro mil 4,000 exoplanetas confirmados oficialmente, aseguró Gisela Ortiz-León, investigadora postdoctoral del Instituto Max Planck, de Alemania, durante la conferencia Exoplanetas: una nueva manera de encontrarlos, transmitida en vivo el 11 de enero como parte del ciclo Noticias del cosmos, coordinado por Susana Lizano y Luis Felipe Rodríguez Jorge, miembros de El Colegio Nacional.

La doctora, nacida en San Bartolo Coyotepec, Oaxaca, graduada con mención honorífica en el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y autora de la tesis “Astrometría ultraprecisa con interferometría de muy larga base en el centimétrico y milimétrico”, formó parte del equipo de científicos, en su mayoría mexicanos, que detectó un exoplaneta similar a Saturno y que gira alrededor de una estrella enana roja en una órbita parecida a la de Mercurio alrededor del sol.

Dicho descubrimiento recibió de inmediato la atención de la prensa internacional debido a que se trata del primer exoplaneta localizado con la técnica de astrometría y realizada en longitudes de onda de radio.

Ortiz-León, presentada por el colegiado Luis Felipe Rodríguez Jorge como uno de los valores jóvenes más extraordinarios con los que contamos en la astronomía, habló acerca del seguimiento y el muestreo de datos, de cómo cada día mejoran los métodos que se utilizan para realizar las búsquedas y de las técnicas de Tránsito y Bamboleo de las estrellas que han permitido a los científicos estudiar los planetas que están más allá de nuestro sistema solar.

La científica que recibió en 2017 el premio a la mejor tesis de doctorado en la rama astronomía fundamental por parte de la Unión Astronómica Internacional, destacó que entre las grandes interrogantes que se hacen todos los días los astrónomos de distintas partes del mundo de encuentran: ¿Hay vida más allá de la tierra? ¿Y si hay vida dónde está localizada en el universo? ¿Y si hay vida es similar a la que conocemos en la tierra? ¿Son habitables esos planetas? ¿Podemos hacer contacto con otro tipo de civilizaciones?

Mediante observaciones astrométricas de radio, Ortiz-León, merecedora de la Beca Alexander von Humboldt para investigación postdoctoral, se muestra orgullosa de formar parte de ese equipo, que por primera vez, a partir de una nueva técnica, detectó el exoplaneta llamado TVLM 513b.

En esa búsqueda de vida en otros sistemas planetarios, los astrónomos se empeñan cada día en mejorar la calidad de sus instrumentos, perfeccionar sus métodos y técnicas, así como el seguimiento y muestreo de datos, señaló Ortiz-León.

“En la actualidad se conocen algunas decenas de planetas que tienen propiedades similares a la tierra, no solamente en términos de tamaño sino que además se encuentran en la zona habitable, que es una región en el espacio alrededor de la estrella donde la temperatura en la superficie del planeta no es ni muy cálida ni muy fría, sino la adecuada para poder mantener agua líquida en la superficie”, explicó la astrónoma, quien precisó: “sabemos que el agua es un ingrediente indispensable para la vida como la conocemos aquí en la Tierra y las características de esta región habitable van a estar determinadas por las propiedades de la estrella, es decir por su masa y su temperatura”.

La técnica de astrometría permite medir con muy alta precisión la posición de las estrellas en el cielo y, determinando su movimiento en el espacio, se puede detectar el bamboleo característico que sufren debido al jalón gravitacional de planetas que giran alrededor de ellas.

Distinguida por la UNAM con la Medalla al Mérito Universitario Alfonso Caso 2017 en reconocimiento a su desempeño durante sus estudios de posgrado, Ortiz-León, afirmó que en años recientes hemos vivido una revolución exoplanetaria, con noticias sobre el hallazgo de nuevos planetas, descubrimientos que se realizan cada año, al grado que en la última década suman más de 100.

Muchos de esos descubrimientos confirman la existencia de numerosos planetas muy parecidos a la tierra, comentó: “Se halló un sistema que tiene el nombre de TRAPPIST-1, merecedor del Premio Nobel de Química en 2019, que está formado por siete planetas, complejo y similar al nuestro. Cinco de estos planetas tienen tamaños similares a la Tierra y tres de ellos se encuentran en la zona de habitabilidad. Hoy se ha llegado a la conclusión de que los planetas semejantes a la Tierra son bastante comunes, de hecho, lo son más de lo que se pensaba hace algunos años”.

Gisela Ortiz-León, cuyos proyectos de investigación abarcan el estudio de las regiones de formación de estrellas mediante el uso de la interferometría de radio, astrometría de estrellas jóvenes, caracterización de sistemas dobles de estrellas y búsqueda astrométrica de objetos subestelares y objetos planetarios, como lo destacó el colegiado Rodríguez Jorge, comentó que el auge del hallazgo de exoplanetas se debe entre otras razones a la mejora de instrumentos y de búsqueda de datos de manera sistemática derivados del afán por responder las preguntas sobre la posibilidad vida en otros planetas.

Sin embargo, en el caso de planetas extrasolares la distancia a la que se encuentran está por arriba de decenas y centenas de años luz, señaló, por lo que los instrumentos actuales solo pueden detectar su brillo.

La conferencista, quien expuso las características de métodos como el de Bamboleo estelar que ofrece distintos resultados en los diferentes casos, según el tamaño de la masa de las estrellas, entre otros factores, agregó que a partir de los distintos ejemplos se entiende que las estrellas no están rotando alrededor de su sistema, sino describen movimientos apenas perceptibles, por lo que requieren mucho tiempo de observación.

Los colegiados Susana Lizano y Rodríguez Jorge y la ponente Ortiz-León, coincidieron en que cada uno de los métodos para el estudio de los exoplanetas se complementan, sin que se pueda hablar aún de uno que supere a otro, debido a que las diferencias, por ejemplo entre masa y órbita, requieren ser confirmadas con otros métodos.

El astrónomo Rodríguez Jorge subrayó que nunca hay que despreciar una técnica porque, como sucedió con la astrometría, sus instrumentos pueden mejorar con el paso del tiempo, como quedó demostrado con el descubrimiento del agujero negro.

Fuente: El Colegio Nacional

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