Elizabeth Quintana R., Flora Itzel Beltrán R. y Domancar Orona T. (CIATEC)

Las doctoras Elizabeth Quintana Rodríguez y Flora Itzel Beltrán Ramírez, así como el doctor Domancar Orona Tamayo son investigadores en la línea de investigación Medio ambiente y sustentabilidad en el Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (CIATEC), ubicado en León, Guanajuato. Correos de contacto: <Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.>, <Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.>, <Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.>, respectivamente.

La vida en nuestro planeta comenzó en gran parte gracias a las plantas, probablemente, hace unos 3,800 millones de años. Con el inicio del proceso de la fotosíntesis, la atmosfera empezó a oxigenarse derivando en la vida que conocemos en la actualidad. La importancia de la vegetación radica en los procesos biológicos que sustentan el bienestar de nuestro entorno, ya que pueden mantener el equilibrio entre las diversas especies.

Actores principales del sustento de la vida son los árboles de diversos bosques que podemos encontrarlos en diferentes áreas geográficas, así como en todas las urbes, en las cuales se atenta contra la integridad fisiológica de la vegetación, debido a las grandes emisiones de carbono provenientes de la industria y del parque vehicular.

Contaminación ambiental y problemas de salud

Los contaminantes suelen ser comunes en todas las ciudades, los que afectan la salud de los seres humanos y a la vegetación urbana, la cual también se ve perjudicada con estragos más profundos. Los bosques y los árboles urbanos contribuyen a una mejor calidad de vida en las ciudades, por ejemplo, mejorando la calidad del aire y, en consecuencia, la salud de los residentes urbanos.

Las hojas de los árboles pueden absorber los principales contaminantes como dióxido de carbono (CO2), ozono (O3), óxido nítrico (NO), dióxido de nitrógeno (NO2), amoníaco, dióxido de azufre, así como partículas (aerosoles y polvo). Este tipo de emisiones contaminantes implica un estrés general en todos los organismos vivos, ya que cada contaminante emitido por motores e industrias tiene efectos negativos que disminuyen las capacidades fisiológicas de los organismos vivos.

Algunos de estos contaminantes pueden causar serios problemas de salud de las personas en vías respiratorias, alergias, irritación en la piel y en los ojos, asimismo, enfermedades virales, ataques al corazón y cáncer de pulmón. Se conoce que las altas concentraciones de contaminantes en el aire son un factor de riesgo para las infecciones respiratorias al afectar el sistema inmune de las personas.

Con el auge de la pandemia ocasionada por covid-19 y la alta tasa de infecciones, se ha especulado que la exposición de personas a la contaminación del aire tiene una relación con las infecciones por coronavirus. Por ejemplo, en grandes urbes de China y Estados Unidos encontraron una correlación directa en personas expuestas a la contaminación del aire y las infecciones por covid-19, lo cual podría traer graves consecuencias en el estado de salud de la población en las mega ciudades contaminadas y con una baja densidad de árboles.

Importancia del arbolado urbano en las personas

La relevancia de los árboles no solo radica en que pueden absorber principalmente el CO2 emitido por diversas fuentes contaminantes. Los principales beneficios de los árboles y los bosques urbanos se relacionan con la salud, la estética y la recreación en ciudades industrializadas (Figura 1).

En ese sentido, la vegetación urbana mejora la plusvalía de una propiedad. Un árbol individual puede proporcionar un factor de protección solar mayor a un bloqueador comercial, así como disminuir las altas temperaturas ocasionadas por la urbanización. Además, el arbolado tiene efectos positivos capaces de mejorar la salud de personas con algún padecimiento degenerativo, enriquecer la sostenibilidad y los entornos sociales de todas las zonas urbanas, proporcionar subsistencia a las personas al producir alimentos, aportar una estética de armonía y crear ambientes agradables para diferentes actividades al aire libre, proporcionando una experiencia con la naturaleza en medio de la vida urbana.

En particular, bosques con grandes árboles pueden brindar a las personas la oportunidad de recuperarse del estrés diario, revivir recuerdos y recuperar la confianza. Por ejemplo, un estudio reciente determinó que las personas con solo caminar bajo los árboles reducen su nivel de estrés generado por un día de trabajo. El contacto de la vegetación en los niños, los ayuda a aprender más sobre la naturaleza y el entorno artificial.

En general, los árboles y los bosques urbanos también contribuyen a un paisaje urbano verde atractivo y comunicar así la imagen de una ciudad positiva, y pueden promover el turismo mejorando el desarrollo económico. Además, el arbolado urbano puede contribuir a la calidad de la vivienda y de los entornos laborales, con lo que sus beneficios se reflejan en los valores comerciales de las propiedades; también, reducen la velocidad del viento y el ruido del tráfico y, mejoran el paisaje de las ciudades.

Repercusiones de la contaminación ambiental en el arbolado urbano

Desafortunadamente, el arbolado urbano es valorizado solamente por su sombra, pero sus beneficios y sus usos varían desde beneficios psicológicos intangibles y estéticos para la mejora del clima urbano y la mitigación de la contaminación del aire, principal causa de daño en el arbolado urbano; diversas observaciones han demostrado que los óxidos de azufre y nitrógeno, así como el ozono, las partículas y el dióxido de carbono son los contaminantes más importantes que afectan a los árboles en diferentes ciudades. Estos gases son compuestos altamente oxidantes que en altas concentraciones debilitan diferentes moléculas celulares como las enzimas, las membranas y los ácidos nucleicos como el ADN, provocando la disminución de la fotosíntesis involucrada en la liberación de oxígeno.

También, se ha reportado que la contaminación del aire genera en el arbolado enfermedades por microorganismos oportunistas como bacterias, hongos y virus que afectan las raíces, los tallos y las hojas, así como la proliferación de insectos herbívoros que consumen las hojas a gran escala disminuyendo así su crecimiento, la fotosíntesis, la merma de flores, frutos, y pueden provocar la muerte del árbol.

A expensas de la contaminación del aire que afecta negativamente la vegetación, el arbolado de las ciudades tiene otro tipo de afectaciones como son la disminución de nutrientes, la salinidad, la compactación del suelo, talas no eficientes, fuego y vandalismo, entre otros tipos de eventos agresivos para la vegetación.

Estrategias para el mantenimiento del arbolado urbano

Conociendo la importancia del arbolado urbano, los municipios de cualquier ciudad deben replantearse diversos análisis específicos para determinar un mejor cuidado de la vegetación basado en el nivel y grado de salud de los árboles. Para ello, deben implementar principalmente estrategias para monitorear el estado de salud de las especies arbóreas con adecuada fertilización, mejoras de riego, así como la identificación de especies que sean menos susceptibles a la contaminación del aire, preferentemente endémicas, además de diversos análisis que ayuden a encontrar especies que sean resistentes a microorganismos, deficiencias de agua y altas temperaturas. Esta información puede ayudar a los gobiernos municipales a mirar en su catálogo de especies (paleta vegetal) aquellos árboles resistentes que puedan reemplazar aquellos que son más susceptibles y mejorar la calidad del aire.

En conclusión, el arbolado urbano constituye una parte fundamental para el sostenimiento de los seres vivos, en particular de los seres humanos, brindando una mejor calidad de aire y espacios de relajamiento y recreación. Por lo anterior, es de vital importancia que los municipios fomenten el cuidado de las áreas verdes con programas bien dirigidos a este propósito. Ante la demanda actual, es aún de mayor importancia mantener espacios verdes funcionando como filtros para mitigar los efectos de la contaminación en la salud de la población.

Referencia

Elizabeth Quintana Rodríguez, Flora Beltrán Ramírez y Domancar Orona Tamayo (2021). “Bienestar vegetal urbano y entorno social”, en Infraestructura verde y sostenibilidad urbana: UNAM-ENES.

Fuente: México es Ciencia

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