Formará parte del proyecto luego de ser aceptado para realizar un posgrado en la Escuela Politécnica Federal de Lausana, Suiza

Un alumno de la UNAM participará en el Colisionador Circular Lepton, “la máquina más grande que la humanidad haya construido jamás”.

Cristóbal Miguel García Jaimes, guerrerense egresado de la Facultad de Ciencias, formará parte del proyecto luego de ser aceptado para realizar un posgrado en la Escuela Politécnica Federal de Lausana, Suiza.

El universitario detalló a la UNAM que trabajará en la futura generación de aceleradores de partículas con la investigadora italiana Tatiana Pieloni, quien concretó la idea de un sistema experto óptico para futuros aceleradores de partículas.

Actualmente, el acelerador más grande mide 27 kilómetros de diámetro, sin embargo, el nuevo colisionador medirá 100 metros y se convertirá el más grande hasta ahora, destacó.

En 2014, el joven obtuvo el Premio Nacional de la Juventud 2014 luego de construir el acelerador de partículas más pequeño y barato del mundo, cuando apenas cursaba el bachillerato en la Preparatoria 6 de la UNAM y participó en el concurso interprepas.

García Jaimes relató que construyó el acelerador en ocho meses, 23 días y 19 horas junto al investigador Efraín Chávez Lomelí del Instituto de Física y posteriormente impartió una conferencia en Suiza como uno de los “200 líderes del Mañana” por el Comité Internacional de Estudiantes.

En 2016, presentó el trabajo que realizó para divulgar conocimiento y cultura en comunidades marginadas del país en la Fundación Ciencia sin Fronteras, en el marco de la reunión anual de estudiantes por el Día Internacional de la Paz, que se realizó en el salón de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

Actualmente, el universitario lleva la ciencia a lugares remotos del país en la “Combi de la ciencia A.C”, una Kombinationsfahrzeug 1992 que fue adaptada para albergar un laboratorio móvil.

El joven relató que “no quería hacer algo de oficina que quedara engargolado en algún cajón” durante su servicio social, por lo que decidió devolver al estado de Guerrero un poco de lo mucho que le ha otorgado y “aportar desde su trinchera”.

“Así nació la Combi de la Ciencia, transporte en el que transportamos gente y equipo y así hacemos divulgación, porque si la montaña no viene a Pedrito, los aceleradores de partículas van a la montaña”, comentó.

El proyecto se detuvo un tiempo debido a la contingencia sanitaria, pero ahora lo retomará para llevar la ciencia a zonas de alta marginación del país.

Previo a la emergencia sanitaria realizó su primer evento en vivo desde Guerrero fuera de su página de Facebook junto con otros compañeros de la Facultad de Ciencias a través de talleres para hacer gel antibacterial, lavado correcto de manos y experimentos como fuego controlado y otras prácticas con electricidad.

García Jaimes señaló que el proyecto no quedará ahí y que uno de sus objetivos es motivar a los universitarios a compartir algo de lo que saben, en comunidades con alta marginación.

“Uno de los proyectos que quiero agregar a esta Combi es un refrigerador solar para preservar la cadena de frío en antídotos contra picaduras de alacrán, debido a que hay comunidades que están tan alejadas, donde ni siquiera hay electricidad”, adelantó.

“Ya tenemos nuestra ruta: queremos visitar las comunidades que circundan Taxco, Iguala, Chilpancingo y Acapulco, para demostrar que los jóvenes organizados podemos concretar proyectos y uno de éstos es regresarle un poquito a la sociedad que nos apoya con sus impuestos”, concluyó.

Fuente: proceso.com.mx

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