Un equipo de científicos mexicanos, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desarrolla una nanovacuna contra la COVID-19, de aplicación nasal, con tecnología única en el mundo.

"Somos los únicos utilizando nanopartículas para incorporar antígenos en ellas. Generamos una vacuna con nanopartículas del tamaño de un virus, pero no es un virus, solo engaña al sistema inmune para hacerle creer que se trata del SARS-CoV-2 (causante de la COVID-19)", explicó a Xinhua el líder del proyecto, Luis Alfonso Vaca Domínguez.

De acuerdo con el experto, la nanovacuna no tiene ningún componente que pudiera afectar al organismo y no posee ácidos nucleicos, es decir, material genético del virus real (SARS-CoV-2).

"Esta tecnología tiene muchas ventajas contra las tradicionales, pues las partículas que contiene son termoestables, es decir, que no requieren de refrigeración y se conservan en buen estado hasta por dos años", comentó Vaca Domínguez.

Las nanopartículas, detalló el investigador, lo que hacen es formar un cristal de proteína y los cristales son estructuras muy rígidas, muy resistentes a las temperaturas o al daño por enzimas, que es lo que destruye a las vacunas.

Otra de las ventajas del biológico es que se ha ensayado como una inmunización nasal, por lo que no se tiene que gastar en suministros médicos y su aplicación es menos agresiva con el organismo.

"Esta vacuna sería como un espray que se aplica en la nariz (en dos dosis) y, al completar el cuadro, hemos encontrado anticuerpos que reconocen al virus y que pueden ser neutralizantes", sostuvo.

Además, el doctor aseguró que la sustancia es segura debido a que no se ha registrado ningún tipo de reacción secundaria, pues la vacuna, que continúa su desarrollo en el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, no contiene ningún adyuvante y no produce inflamación.

"Los estudios que tenemos indican que tendríamos que aplicar dos inmunizaciones con una semana de separación. Entonces, se aplicaría mediante un atomizador que serviría en ambas ocasiones", explicó.

En lo que se refiere al costo, la sustancia es un 70 por ciento más económica, en comparación con las que ya se encuentran en el mercado.

Asimismo, el experto dijo que la producción de una vacuna tiene varios pasos, desde que empieza a nivel experimental hasta que se distribuye en farmacias.

En el proceso, se debe obtener un registro sanitario y demostrar que la vacuna es eficiente y no causa ningún daño.

Sin embargo, para lograr que el inmunizante salga a la venta, los investigadores de la UNAM buscan recursos para obtener los registros sanitarios de forma rápida.

"No contamos con los recursos para poder continuar con los ensayos clínicos, para lo que se requiere de una inversión millonaria, pero que vale la pena en este caso", aseguró Vaca Domínguez.

Una vez que se obtenga la inversión, agregó el experto en Ciencias Biomédicas, viene la fase de escalamiento, en la que se puede producir la vacuna a gran escala y que esté disponible para la población.

De acuerdo con el último reporte de la Secretaría (ministerio) de Salud, México registró 203.210 fallecimientos y 2.238.887 casos confirmados por COVID-19.

Fuente: Xinhua

Pin It

Comentarios potenciados por CComment