La ciencia ficción de la literatura y las películas combina varias hipótesis sobre universos paralelos, pero esto es lo que dicen los científicos

Una noticia antigua y mal interpretada originó, en los últimos días, una confusión acerca de si en realidad existe un universo paralelo.

El ruido mediático comenzó el 17 de mayo pasado con la publicación del Daily Star, un sitio web parte de un conglomerado de medios británicos que pertenece a la empresa Reach PLC y que cotiza en la Bolsa de Londres. “Los científicos de la NASA detectan un universo paralelo”, decía la nota que se extendió como pólvora. La información se basaba en una investigación que realizó la Universidad de Hawaii hace dos años.

Pero no, no está comprobado que exista un universo paralelo y que esté “chocando” o interfiriendo con el nuestro, explica Bernardo Cervantes Sodi, astrofísico del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM Campus Morelia.

Ante la propagación del supuesto universo paralelo, la Universidad de Hawaii también salió a desmentir la información. Detalló que en realidad se trata de una observación que lideró el profesor de física Peter Gorham, en la que descubrió que “algunos eventos de rayos cósmicos observados en la Antártida tienen características que están en tensión con el modelo estándar de física de partículas”.

Gorham anunció su observación el 10 de diciembre de 2018, a través del sitio de noticias de la UH, y hasta antes de la publicación británica y su propagación en otros medios, la nota recibió 834 lecturas. Entre el 19 y el 21 de mayo, su historia alcanzó las 8,408 visitas.

¿Qué pasó en realidad?

A través de la Antena Transitoria Impulsiva Antártica (ANITA, por sus siglas en inglés), proyecto patrocinado por la NASA, Gorham y su equipo detectaron que algunas partículas no presentan un comportamiento dentro del modelo estándar de la física.

ANITA viaja en un globo estratosférico sobre la Antártida para detectar rayos cósmicos a través de ondas de radio. El comportamiento habitual es que las ondas lleguen desde la atmósfera o a la antena luego de rebotar en el hielo. Sin embargo, entre 2006 y 2014, “ANITA detectó una fuente de partículas de alta energía en erupción desde el hielo, que se asemeja a una lluvia de rayos cósmicos al revés”.

Al discutirlo con otros científicos, Gorham señaló que por tratarse de un fenómeno extraño, “podría indicar que en realidad estamos viendo una nueva clase de partícula subatómicas muy penetrantes”.

“Esta tensión significa que lo que conocemos hasta ahorita no puede describir la observación que se hizo, (pero) eso no quiere decir que por fuerza tenga que ser algo sumamente exótico, hay muchas hipótesis para describir algo como lo que observó en ese momento el proyecto ANITA”, dice el astrofísico del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica y divulgador científico René Ortega Minakata.

La ilusión de un universo paralelo

La ciencia ficción en las películas permite a los actores viajar a través de mundos fantásticos, transportarlos a la velocidad de la luz y explorar planetas lejanos, producto de la imaginación de escritores sumamente creativos. Pero la realidad es que hasta el momento no hay ninguna evidencia de algún universo paralelo.

“La existencia de universos paralelos es una idea muy especulativa, viene desde los años 50 y se ha planteado desde diferentes perspectivas: desde la mecánica cuántica –para explicar algunos de sus fenómenos–, y se ha planteado desde la teoría de cuerdas de manera independiente”, explica a Tec Review Gerardo Herrera Corral, doctor en ciencias e investigador asociado en el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN).

Herrera descarta las publicaciones que dan por cierto un universo paralelo, pues hasta el momento no hay forma de demostrar esa premisa. Uno de los estudios que también buscan respuestas sobre otros universos son los que se han hecho en cuanto a radiación de fondo, es decir, el residuo de luz remanente luego de la explosión que dio origen a este universo.

“Roger Penrose es un físico-matemático muy prestigioso que plantea la idea de un universo cíclico y le llama la cosmología cíclica. Él plantea la posibilidad de que nuestro universo en realidad sea el resultado de un rebote: un universo que se colapsa, rebota y vuelve aparecer, plantea la posibilidad de que exista un universo antes del nuestro”, señala Herrera.

Los astrofísicos del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica coinciden en que es una aproximación en la que se ha estudiado la radiación cósmica de fondo para conocer más acerca del origen del universo, aunque no sobre un universo que exista a la par que el nuestro.

Fuente: tecreview.tec.mx

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